Escalofriante crimen de la Casa de Aramberri: Esta semana se cumplieron 78 años y parece que fue ayer

El pasado martes cinco de abril se cumplieron 78 años del escalofriante Crimen de la Casa de Aramberri que estremeció a Nuevo León y que ha sido objeto de estudio por investigadores del fenómeno paranormal, pues aseguran que las almas de las mujeres fallecidas no han podido descansar en paz

5/Abr/11 06:17
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Por: Lucero Rodríguez

Info7 - 78 años han pasado del escalofriante crimen de dos mujeres en su casa de Aramberri.

Ahora es toda una leyenda del estado de Nuevo León, y la vieja construcción ubicada en el número 1026 de la calle Silvestre Aramberri en el centro de Monterrey ha sido motivo de estudio por parte de investigadores del fenómeno paranormal, ya que aseguran que las almas de las dos mujeres brutalmente asesinadas no han podido descansar en paz.

Eran las seis de la mañana del cinco de abril de 1933, cuando la noticia estremeció a la sociedad: Antonia Lozano y Florencia Montemayor, madre e hija habían sido atacadas y brutalmente asesinadas en su propia casa.

Las investigaciones continuaron, según la leyenda, que ha sido documentada en varios libros, un perico fue pieza clave para descubrir que había sido el propio sobrino de una de las víctimas, quien en complicidad con dos carniceros quienes habían dado muerte a las mujeres, para robar un cofre con monedas de oro y plata.

Cuenta la leyenda que el perico repetía la frase: "No me mates Gabriel, no me mates".

Las investigaciones llevó a los agentes a dar con Gabriel, un sobrino de la familia, quien confesó el crimen y su complicidad con dos carniceros, quienes mutilaron a las víctimas con una precisión casi perfecta, que según los investigadores, solo un médico o un carnicero podían tener.

Los asesinos recibieron la ley fuga y murieron al tratar de escapar justo en la calle Zuazua del centro de Monterrey.

Los años han pasado y la casa tuvo que ser protegida con fuertes rejas y paredes de ladrillos que cubren las ventanas ya que mucha gente acostumbraba introducirse a hacer destrozos y a invocar los espíritus de madre e hija.

Testigos aseguran que por las noches se ven sombras y se escuchan lamentos, motivo por el cual, investigadores del fenómeno paranormal han venido desde la ciudad de México para estudiar el caso.

Hoy, a 78 años de crimen, las paredes de esta casa son mudos testigos del asesinato que conmocionó a Nuevo León por ser considerado el más sádico y sangriento de su época.

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