“Ocurrió sin la intervención de las autoridades, y para el público eso es
algo bueno”, declaró el capitán Sharyn Buck, jefe de la estación policial del
Norte de Hollywood, que cubre el área de la casa de Spears.
La aquejada cantante fue hospitalizada la madrugada del 31 de enero, cuando
fue trasladada en ambulancia y con una larga escolta policial a la unidad
psiquiátrica del Centro Médico de la
UCLA (Universidad de California en Los Angeles).
Un juez del Tribunal Superior luego puso a Spears bajo la tutela de su
padre, James, y su patrimonio bajo la tutela de éste y de un abogado.
Spears, en medio de una batalla por la custodia de sus hijos con su ex
esposo Kevin Federline, también fue hospitalizada brevemente a principios de
enero luego que la policía tuvo que acudir a su casa para intervenir con su ex
marido, a quien se negaba a entregarle a sus hijos tras una visita supervisada.
Desde entonces, Spears perdió el derecho de visitar a los niños.